jueves, 27 de noviembre de 2008

Hatton Bank

Con el capitán de la nave, Luis Gago, sentado a los mandos de las maquinillas oceanográficas, y las científicas Araceli y Julia.
Resaltar la disposición de la tripulación para que los científicos desempeñaran su labor.

En el laboratorio de biología con las esponjas del doctor Javier Cristobo del IEO de Gijón recogidas con una draga de roca. A mi lado Araceli Múñoz, doctora del departamento de geología y encargada de levantar las cartas marinas al mando de la Multihaz EM202d de Kongsberg; Julia Grummly, escocesa, invitada a la campaña; de rodillas la malageña Mirian Sayago, jefa de geología.

En el comedor de los marineros ensayando canciones meláncólicas acompañadas por el ruido de las olas contra el casco. Luis acompañaba con la guitarra de Carmen mientras Joaquín intentaba sus primeros pinitos con el acordeón de Serafín. Los palmeros espereraban una melodía alegre pero creo recordar que esta nunca llegó. Es la nostalgia del marino lejos de su hogar.


Contemplando como Joaquín Valencia, del departamento de Bentos del IEO de Coruña recogía muestras cribando los sedimentos subidos por una draga Mega Box Corer.

A bordo del Buque Oceanográfico Miguel Oliver, pertenciente al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino Hantton Bank no era un lugar apacible y menos para gente que no está acostumbrada al arte del marear.
En su primera singladura y prueba de fuego, el Miguel Oliver resistió altivo los invites de la mar y se codeó con los veteranos. Una experiencia corta no falta de anécdotas.
La mar, una vez más, nos enseñó que el equilibrió está debilitado y debemos tomar medidas. Hemos esperado demasiado para ver los resultados de unas técnicas extrativas poco consideradas con el medio.

Las gaviotas reclamaban su espacio con el propósito del festín de los descartes. Esta vez iban a ser piezas escasas, a veces sin entrañas, otras sin otolitos... como parte del estudio biológico llevado a cabo.

Para los profanos, un buque oceanográfico es un multilaboratorio flotante, puede hacer en la misma campaña, batimetría, estudio del subsuelo oceánico, biología marina, física, etc. Todo con los científicos embarcados para desempeñar las distintas labores. Sin ellos no habría resultados. Sin ellos, tal vez, no haya esperanzas de que se pueda salvar lo que todavía permanece inalterable.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tenemos que volver algún día.