martes, 10 de febrero de 2009

B/O "Miguel Oliver"

Fue un día soleado, como no podía ser menos en aquel agosto que nos tenía acostumbrados a sequía y altas temperaturas. El asesor técnico del Secretario se puso las gafas al salir del aeropuerto de Peinador y ya no las volvió a sacar hasta bien pasada la tarde.
Todo estaba preparado para no dejar al azar nin un solo detalle que pudiera tirar al traste todo el esfuerzo anterior. La ceremonia sencilla, sin despropósitos, sin publicidad encubierta. Lo básico. Aun de ser un hito para el astillero y un hito para el Ministerio.
Fue un día feliz. El buque besó el agua y allí se quedó durante todo el montaje. Varios meses de pesadumbre, de horas y horas componiendo el puzzle inmenso que es un barco oceanográfico y de investigación pesquera.
Al final, un buen sabor de boca de aquel ocho de agosto del 2006. El B/O Miguel Oliver se había presentado al mar y este lo acogió en su regazo como a un niño neonato. Ahí comenzó el romance.